Circo: dramaturgia de emociones

18 abril of 2016 by

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El circo es una de las disciplinas artísticas que más popularidad ha tenido por su capacidad de sorprender. Fernando Zevallos, fundador del grupo La Tarumba es un apasionado del circo desde pequeño y tiene una labor importante en la difusión de este arte, este mes visitará Francia para ser parte de un congreso internacional acerca de las nuevas rutas del circo.


 

Cuéntanos a donde te diriges esta vez.

He sido invitado a un evento en el que participan representantes de Europa, América, Asia y África y se va a hablar de los caminos que está tomando el circo. Hay diversidad de propuestas escénicas en el circo. Existe esta división, que creo que más bien es una mala interpretación de lo que es el circo contemporáneo y el circo tradicional. Los contemporáneos piensan que el tradicional ha perdido su condición de arte y los del circo tradicional piensan que los contemporáneos se llenan de otras artes y dejan de hacer circo. Yo creo que el circo sea de la manera que sea si está bien hecho va a ser un buen circo.

Lo que voy a exponer tiene que ver con algunas preguntas y algunos intentos de respuestas de cómo revalorar el circo sin dejar su esencia, su estructura, esa esencia que se originó a partir del S XVIII y como los retos que tiene el circo no pasan por rodearlo de otras artes para darle un valor sino, desde mi punto de vista pasan por ser conscientes del valor que tiene el circo como arte en sí misma.

¿Cuáles son los valores que recuperar dentro del lenguaje del circo como artes escénica?

Podemos llamar recuperar o digamos darle el valor que siempre ha tenido el circo como una de las expresiones artísticas más completas y desde mi punto de vista más bellas. Pienso que en esta búsqueda de renovación, más o menos iniciada en la década de los 80 del siglo pasado, el circo se ha visto fusionado con otras artes y no solo las escénicas: la danza, el teatro, la pintura, la música entre otras, me parece una búsqueda muy válida pero a veces creo que nos confundimos cuando creemos que para renovar el circo hay que dejar de hacer circo.

Yo creo que el circo como arte mismo tiene que ser cuidado, protegido ¿a qué me refiero? A que no es necesario cambiar la estructura escénica, la dramaturgia (que yo llamo de emociones), y para ser aún más claro: si hacemos teatro tenemos la tarea de contar una historia, el circo también tiene sus propias reglas, yo hablaría del juego de emociones por el que transita el artista y contagia e involucra al espectador. Hablaría de esa estructura que no en vano se mantiene hasta nuestros días que divide el circo en dos partes y cada parte dividida en números o escenas, esas dos cosas son los principios fundamentales del circo. Si no renuncias a eso puedes incluir cualquier otra cosa que aporte

A diferencia del teatro, en la mayoría de espectáculos de circo, no se trata de ocultar nada, ¿tiene esto que ver con la dramaturgia que mencionas? el armado de elementos por ejemplo ocurre a vista del público e incluso tiene un espacio importante dentro de la puesta.

Eso no es que se de en todos los circos, creo que eso es un trabajo al que en la Tarumba le hemos puesto mucha atención, todo lo que sucede en un escenario te tiene que calar, tiene que realmente estar justificado. Yo he dirigido algunos espectáculos de música en la parte escénica y cuando lo he hecho parto de un principio: todo lo que se escucha tiene que ser música, aún cuando no estés tocando, tus pasos tienen que hablarme de música, bajo ese principio trabajo los espectáculos de circo. Me parece que la magia del circo no está solamente en la destreza del que puede malabarear 7 elementos al mismo tiempo sino en la capacidad de transformar el espacio y transformarlo para seguir generando esa fantasía, esa ilusión que tiene el espectador cuando va al circo y si tú vas mas allá, la gente que se encarga de esta parte: de meter y sacar objetos es la misma gente que arma la carpa, este castillo de fierros, de telas que se levanta para justamente buscar esa fantasía en el espectáculo entonces me parece importantísimo darle valor a ese equipo y justamente hacer de ese traslado de objetos una escena que esté en el mismo nivel artístico y creativo que el malabarista que lanza los 7 objetos, así tú transitas sin que ocurran pausas. Un espectáculo que se sustenta en lo concreto. Eso aporta a la verdad que necesita el circo.

A mí me sorprende mucho cómo a una realidad concreta, tangible, de una física evidente se le puede sacar y poner en valor la fantasía, la poesía, eso me parece alucinante, es el equilibrio entre lo concreto y lo intangible.

Uno de elementos del circo como lo conocemos es el caballo por ejemplo, la Tarumba se destaca por la participación del caballo de paso ¿es parte de mantener la idea del circo tradicional?

El caballo en la segunda mitad del siglo XVII dio origen al circo como lo conocemos, aclaremos que antes de eso había una serie de artistas que se presentaban en ferias itinerantes independientemente. No había un espacio físico ni una disciplina que los integrara.

El caballo en esa época y durante varios siglos ha sido utilizado para la guerra, para poder tener la destreza necesaria en la batalla los soldados tenían un entrenamiento acrobático con los caballos que les permitía luchar. Felizmente a un teniente de caballería se le ocurre la brillante idea de poner al caballo al servicio del arte, ese me parece que es el aporte fundamental de Philip Astley, y para lograr esto tiene un segundo aporte: la creación del círculo que tiene 13m de diámetro, esto permite que el que guía a los caballos en el centro de la pista pueda estar muy cerca del caballo y a la vez permite que a esa medida el galope del caballo sea seguro.

Si el caballo es fundador del circo, de la cultura circense, me parecía importantísimo tender un puente con la cultura peruana y ese puente maravilloso estaba ahí, porque en la cultura del Perú, el caballo peruano de paso es un símbolo de peruanidad. A mí siempre me apasionaron los caballos, lo descubrí en el circo y así llegué al mundo del caballo peruano de paso. El caballo es un animal tan generoso, ha aportado tanto a la humanidad, ha peleado junto al hombre con mucha lealtad, es tan noble que hará todo lo que está dentro de sus posibilidades para ayudar al ser humano: agricultura, deporte, guerra, pero de todas esas actividades la más noble debe ser la del arte y el caballo siendo tan transparente, debe ser el ser vivo más indicado para dedicarse al arte.

Por último ¿hacia dónde crees que se dirige el circo en estos momentos?

Creo que estamos viviendo en el mundo un nuevo aire en el circo, que felizmente viene acompañado de una necesidad de reflexionar, este evento es una prueba de ello. A partir de que las gentes de circo nos detengamos a reflexionar seguramente encontraremos respuestas. En el Perú yo veo que por un lado hay una cantidad de carpas que se levantan en temporada circense y por otro lado hay una cantidad de jóvenes haciendo circo en diferentes espacios. Toda la cantidad de jóvenes que abordan el circo de aquí a algunos años son los que van a permitir que el circo retome esa calidad de arte que tuvo años atrás.

Incluso en este momento ya hay una preocupación en las familias tradicionales en mejorar los espectáculos, porque en el Perú se ha hecho muy buen circo, donde los artistas no solo se limitaban a la técnica sino que con eso transmitían sentimientos, sensaciones, emociones; eran realmente artistas. Luego eso fue confundiéndose un poco y mas parecían deportistas, pero yo soy muy optimista con lo que pueda pasar por eso el trabajo de la escuela es fundamental porque estamos preparando jóvenes para que puedan proponer artísticamente cosas que nos permitan ir avanzando todavía mas. Pero falta muchísimo, sería lindo tener una escuela nacional de circo y tener escuelas descentralizadas como en el teatro por ejemplo, lo mismo tiene que suceder en el circo y hay que seguir insistiendo y proponiendo Y HACIENDO. La Tarumba ha aportado a que se cuente otro camino del circo, porque hay un espectáculo cuidado y la creación de la escuela soporta la idea de continuar este camino para que el circo sea siempre universal y vigente.

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