¡Tomate, globos y más!

18 Agosto of 2015 by

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En medio de los “selfies patrioteros” de nuestros ministros, de un “exterminador” que asegura ser la solución del país y de una vergonzosa parada militar, llega al Perú el reconocido payaso argentino Tomate. Con sus globos y harta picardía, aceptó darnos una entrevista para contarnos un poco de su payasesca vida.



¿Cuándo nace Tomate?
Yo no me dedicaba a esto. Yo ya era grande, tenía 27 años. Un día llegó alguien al barrio y se hizo amigo nuestro. Él era payaso y mago. Hacía espectáculos en la calle, en la plaza y yo me burlaba de él. Él venía y siempre me retaba. Me decía que yo debía ser payaso. Un día lo fui a ver y me gustó su trabajo. Así que le dije que deberíamos trabajar juntos. Ese fin de semana nos dieron nuestro primer trabajo. La primera vez que me pinté la cara, me puse tanto rojo que mi compañero me dijo: “Oye pareces un tomate”. Así nació el nombre. Trabajamos juntos un tiempo. A veces me tocó estar solo. Así comencé. Sin formación previa. Solamente lo que él me enseñó: Algunos trucos de magia, figuras de globos y alguna rutina de payaso. Después de dos años de trabajar en la calle tomé la decisión de formarme. Así comencé a trabajar con varios maestros. Esto fue en el año 1992.


Cuéntanos más de esa experiencia como payaso callejero…

Yo empiezo en las calles de Buenos Aires. Luego comienzo a trabajar por los lugares turísticos de mi país. Cinco años después viajé a Chile, Uruguay y Brasil. Mis colegas se iban mucho a Europa y me decían que debería ir. En el 2000 lo hice. Después de eso, y por ocho años seguidos, iba y venía de Europa. Hubo años en los que viajaba tres o cuatro veces por año. También me fui a China y Arabia. Sin dame cuenta, había recorrido casi toda Latinoamérica. He recorrido 26 países con mis espectáculos y mis talleres.

Yo comencé vendiendo globos en las calles. Vengo de un barrio humilde. Mi calle era de tierra y mi casa tenía techo de chapa (calamina). Recuerdo que de chico quería viajar mucho. Y uno se puede olvidar de sus sueños, pero los sueños no se olvidan de uno. Es una voz que te molesta en la oreja y no te deja tranquilo hasta que los cumples o por lo menos intentas cumplirlos.

TOMATE

Esta época en la que trabajaste en la calle fue una época de crisis en Argentina.
Argentina es un país que siempre está en crisis. Como casi toda Latinoamérica. Yo a Lima, ahora la veo más linda, mucho más ordenada. En comparación a como la vi hace diez años. Porque esta es la tercera vez que visito esta ciudad. La encuentro mucho más limpia y bonita.

Con respecto a lo de la crisis. Como te digo, Argentina vive en crisis, entonces, siempre estuve en ella desde que comencé. Pero uno tiene que torearla y salir adelante. Sin importarle demasiado como está la cosa. La vida de uno es la vida de uno, al margen del país donde vivas. Yo trabajé quince años en la calle y aún cada tanto lo sigo haciendo. Cada tanto me siguen tocando funciones de calle o por puro gusto salgo a hacerlas. Ahora vengo trabajando más bien en espacios cerrados como teatros, circos, auditorios. Porque en la calle trabajar con los globos es más complicado por el sol, la humedad, y los niños que quieren los globos. Entonces ahora me vengo recluyendo a las salas o a lugares más contenidos. A veces trabajo también en fiestas infantiles. Aunque algunos dicen que es un mierda, pero yo creo que es uno de los mejores lugares para trabajar porque los niños son el mejor público que existe. Si les gusta tu trabajo te aman y si no, te gritan “me aburro” “ya lo vi” o simplemente se van a jugar. Están también los contratos empresariales que nadie quiere hacer porque se dice que son “careta”. Bueno, hay que buscar hacerlos bien aunque no les guste para que uno la pase bien mientras los hace. Y si no te gusta, bueno, no los hagas.

Dentro de tu trabajo como payaso ¿tienes un discurso?
Yo creo que sí. Un payaso debe hacer reír pero también debe molestar un poco. Se debe tener mucho cuidado en que no sea demasiado premeditado porque se vuelve panfletario. Siento que lo que quieres decir -que no es lo que puedes decir, sino que lo quieres decir- lo que supones que es tu verdad, termina siendo más fuerte que el material. El payaso como función básica debe hacer reír. Luego, como decimos en mi tierra, debes mostrar la hilacha. Es decir, que en lo que haces se muestra tu visión del mundo. Creo que en el payaso lo más importante es la risa… Y si además logras dejar un poco de incomodidad y el espectador se queda pensando, resulta óptimo. Yo nunca busco dejar mensaje, este cae por su propio peso.

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Cuéntanos más de por qué decides especializarte en el trabajo con los globos para este espectáculo.
Me especialicé en trabajar con globos porque fue lo primero que aprendí y lo que nadie quería hacer. “Esta es la mía, me dije. Si nadie quiere hacer globos, yo lo voy a hacer”. Yo mismo me empecé a vender como Tomate, el hombre globo, el experto en globos, el especialista en globos. Se puede decir que logro el reconocimiento gracias al elemento que utilizo.

Era un elemento que los artistas tenían casi olvidado. No existen muchos espectáculos con globos. Yo aprendí sobre malabares, trabajo con fuego y así con varias cosas. Pero, en un momento, uno debe ser coherente. No puedes hacer todo a la vez y hacerlo bien. Hay gente que puede manejar todo a la vez, es gente superdotada. Yo no soy de esos. Soy de los que prefiere seguir un caminito, sin mezclar todo. Este espectáculo tiene que ver con los globos. Un payaso que juega con los globos. Me parece que la falta de coherencia atenta con la claridad del mensaje y del espectáculo y termina siendo un híbrido. Y fíjate qué sabia es la naturaleza: el maíz hibrido es muy lindo, pero no se reproduce. Lo mismo sucede con los espectáculos híbridos. No se reproducen, no dejan descendencia. Tienes que ser coherente. El que mucho abarca, poco aprieta. Es tan amplio el horizonte de técnicas y formas para la inspiración que debes centrarte en un camino donde para el espectador sea claro lo que le vas a mostrar. Si el espectáculo es coherente, el espectador lo acepta. Entra en el juego que propones y lo disfruta.

Entrevista Gracias a El Circo Imposible y a El Galifardo

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